Seccion: Radio Pasillo
26/07/2010
¡El romerismo ha muerto! Por jorge Villazon

Causó sorpresa la designación del médico Roque Mascarello como secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Salta. Mascarello es un funcionario poli funcional, él puede estar al frente del área de la Salud Pública como ser encargado de los vehículos del Grand Bourg. Por Jorge Villazón

Acepta todas las responsabilidades que se le dan. No tiene antecedente como hombre de Obras Públicas, como tampoco los tenía en los cargos en que anteriormente se desenvolvió.

A todo el mundo asombró esta maniobra donde sincronizadamente con el Gobierno de la provincia se abrió una brecha en la Municipalidad para filtrar a Roque Mascarello. Y para abrir esa brecha se lo llevó al arquitecto Carlos Ferrary a la Provincia. Lo que va a ser muy beneficioso para el Gobierno provincial porque Ferrary se va a encargar de la fiscalización de las obras que se están haciendo en los municipios con el sistema descentralizado.

Porque Mascarello no podía ingresar nuevamente en el Gobierno de la provincia porque era una vidriera demasiado impactante, entonces lo ponen en la Ciudad, que es un modo de estar en el urtubeycismo sin tener que admitir la conducción directa del gobernador Urtubey, sino que está bajo el mando de un intendente que supo ser romerista también.

Y todos se preguntan qué pasa con estos romeristas que llegan al gobierno de Urtubey en cualquiera de sus expectativas, y uno tiene la respuesta de lo que pasa: son los romeristas tránsfugas.

¿Entonces qué ocurre? El doctor Romero –es evidente- día a día está achicando su paraguas, debajo del cual se colocan algunos romeristas que acompañaron su gestión. Cada vez hay menos lugar, porque el doctor Romero abandona a quienes fueron sus principales oficiales políticos dentro y fuera de lo que fue su gobierno, habida cuenta que no quiere saber nada con la gobernación.

Hace poco se publicó un amplísimo reportaje en el diario El Tribuno donde Romero habla de todo lo que tiene que hablar, pero no dice nada de la provincia, no hace ni una sola mención. Anunciando claramente por lo tanto en este reportaje que su decisión es jugar en el ámbito nacional. Punto.

El romerismo en la provincia se ha quedado sin conducción, por lo tanto no hay futuro, así que los peronistas romeristas se quedan solos en el camino y siguen avanzando hacia la conducción de Juan Manuel Urtubey. No es que Urtubey los convence; ellos van a golpear las puertas de Urtubey porque se quedan sin protección y sin futuro.

La diáspora romerista es una realidad absoluta. Se canaliza a través de Walter Wayar en algunos casos, Wayar hace de intermediario ante el gobierno de la provincia o hacia amigos tales como Miguel Isa u otro que pueda haber en el camino. Se canaliza de manera directa o a través de ex compañeros de ruta, porque todos lo fueron, porque es muy difícil encontrar –salvo aquellos de otros partidos- un funcionario justicialista que no haya estado con Romero.

El propio Urtubey es la muestra más clara: dejó de estar bajo la conducción de Romero cinco o seis meses antes de ser gobernador. También hay que entender esa historia.

No hay peronista que esté junto a Urtubey que no haya sido romerista. Algunos lo fueron hasta último momento, otros después de que llegó el doctor Urtubey al poder, otros lo fueron dos o tres años antes.

Así que no hay que pensar en esto como un avance del romerismo sobre el gobierno de Urtubey sino como una diáspora del romerismo.

El romerismo ha llegado a su fin.

Porque Romero ha dado muestras cabales de que ya no está dispuesto a conducir ese agrupamiento que tiene su existencia en la provincia.

Quedan algunos que todavía quedan enganchados en algunas propuestas electorales.

Pero el paso final de la diáspora será cuando en las próximas elecciones el romerismo no presente ningún candidato, y sea una colectora de votos para Urtubey con algunos cargos. Habrá quien quiera llegar a una diputación provincial como parte de un grupito de romeristas, pero siempre llevando arriba al doctor Urtubey.

Así terminará esto.

El romerismo ya no existe.

¡El romerismo ha muerto!
Fuente: Semanario Nueva Propuesta- informate salta
 
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